Un nuevo libro sobre Hita, sobre el Arcipreste y el valor que hoy en día tiene el recuerdo y análisis de la época medieval. Este libro es “de Actas” y supone la reunión de los trabajos presentados al Congreso que en julio de 2024 se celebró en la Villa, con aportación de una docena de trabajos sobre la Villa de Hita en época del Arcipreste, las formas en que su recuerdo debe ser tratado y ofrecido, y propuestas de divulgación, cuidado y cercamiento de la figura del Arcipreste. Un mensaje escondido se vislumbra entre las páginas de este libro (344 más algunas imágenes en B/N, todo ello editado por “Aulamagna”, editorial agregada a la Universidad de Alcalá aunque perteneciente al grupo Mac-Graw Hill Interamericana de España) y es la recuperación y puesta al día de la figura de Juan Ruiz de Cisneros, arcipreste que fue de Hita, clérigo y hombre sabio, abierto, caminante y vividor. Recuperar una figura histórica del siglo XIV, con sus desvelamientos y sus oscuridades, es tarea harto difícil. Pero aquí se sigue intentando. Y, sobre todo, lo que se persogue es dar a conocer la figura de Juan el Arcipreste, de sus versos, de los lugares en que vivió, por donde viajó, y aún los recuerdos físicos y evidentes de su existencia y pasos.
Todos los artículos de este libro son interesantes y valiosos. Aquí destacaría especialmente el que firma Ángel Romera y ocupa más de 40 páginas bajo el título de “La Hita del Arcipreste: elementos estructurales que hoy podemos reconocer”, porque es un análisis hecho desde el amor a la tierra, y con la objetividad y rigor del analista urbano. Se merece un aplauso muy fuerte. Otros son también de gran valor, como el análisis que hace el profesor Ballesteros San José sobre la Historia de la Alcarria en la época del Arcipreste, o la visión general y bien articulada del profesor Fernando da Casa sobre los elementos del patrimonio hiteño y su valor como recurso turístico, visual y divulgativa. También es de aplaudir el trabajo de Elena García Esteban mostrando los modos de utilizar a Hita y el Arcipreste como sujetos de desarrollo artístico. Herrera Casado, en fin, promoción una vez más la “Ruta del Arcipreste” como elemento viajero y turístico que hace años fue creada en otro gran Congreso Internacional sobre el Arcipreste, y que todavía nadie se ha puesto a articular. La dirección y coordinación del libro y el Congreso ha corrido a cargo de la profesora de la Universidad de Alcalá, doctora Soraya Garcia Esteban.
El libro merece una lectura reposada, y se gana un aplauso final, porque es útil, está bien concebido, y aporta generosamente una nueva luz sobre ese personaje enigmático y querido, aplaudido siempre, Juan Ruiz el Arcipreste de Hita.
