Un libro de fantasía plena, y de hondas reflexiones y enseñanzas: “El espejo de las lágrimas perdidas” de Antonio Nicolás Ochaita, aparece como número 8 de la Colección “Pluma Maestra” de la editorial AACHE, reservada para las plumas que ya tienen una trayectoria consagrada de buen decir y avances narrativos.
En 2026 ha salido a librerías y lectores este libro en el que se conjugan todos los rasgos propios del autor alcarreño: un perfecto manejo de la literatura creativa, con notas de erudición biológica en torno a las abejas, y un permanente sentido moralizante a través de mitos, leyendas y consejas.
El libro, que es intemporal y desubicado, transcurre sin embargo en una época concreta de la historia de España, la Guerra de la Independencia. Y en un espacio determinado de la provincia de Guadalajara, que es Cobeta, el valle del río Arandilla, la ermita de la Virgen de Montesinos.
Una historia familiar con gran carga de duelos, una vida juvenil como la de la protagonista, Lucía o “Luz de Vida”, que discurre por montes, bosques y cuevas en busca de algo que perdió en un determinado momento de su infancia, las lágrimas. Encuentros con seres de luz, con ancestros, en medio de paisajes que describen espacios hermosos, ensoñados y en cierto modo reales: el Alto Tajo y su entorno del río Arandilla, nos ofrece realmente paisajes boscosos, sabinas, sauces y picachos, apareciendo en ocasiones la novela por lugares concretos como Cobeta, y Molina de Aragón, bien retratados y ponderados como merecen.
Añade este libro un amplio contenido gráfico, realizado por el propio autor con las nuevas tecnologías digitales, consiguiendo una colección hermosa de estampas idealizadas en las que la protagonista y sus circunstancias se muestran nítidas y ejemplares.
