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El primer Día [Virtual] de la Sierra de Guadalajara

miedes de atienza

Se rememoran los doce Dias de la Sierra de Guadalajara hasta ahora celebrados, en el momento en que por la pandemia de Coronavirus se ha decidido su No Celebracion en el año 2020. El autor evoca algunos lugares de la Sierra como Hiendelaencina, y Miedes de Atienza.

Lecturas de patrimonio: vicios y virtudes en San Ginés

Jerjes como vicio

Aunque muchos han pasado bajo el gran arco de San Ginés de Guadalajara, pocos se han fijado aún en la colección de rostros (masculinos, femeninos, felices, airados) que pueblan el intradós de esa fachada, que en este artículo se describe y estudia.

La Martiniega de Atienza y otros temas medievales

En estos días aparece un estudio, curioso y valioso, en torno a temas medievales de Guadalajara. La Edad Media es fuente que no cesa, y por eso nos siguen interesando aspectos de su fiscalidad, alianzas de familias, enterramientos y escudos, y un largo etcétera de temas, provinciales todos. Vericuetos históricos entre Atienza y Guadalajara Acaba de aparecer un libro escrito por José Ignacio Rodríguez Castillo, un historiador que está haciendo, desde hace pocos años, una gran labor de investigación y análisis de temas que pudieran parecer marginales, pero que llegan sin duda, como dardos finos, al corazón de la Historia Medieval de Guadalajara. Esa palpitante materia de la que -por diversos motivos- aún vivimos como herederos. El libro lleva un largo, un prolijo título, que sirve para orientarnos a través de los complicados caminos que transita. Es el estudio de “La Martiniega de la Villa de Atienza y su tierra, y el Mayorazgo de El Sotillo en los siglos XIV al XIX: Orozcos, veras, zúñigas y pachecos en tierras de Guadalajara”. Un apretado resumen de toda una obra que comporta casi 300 páginas, muy ilustradas de escudos y fortalezas, muy bien aderezada de árboles genealógicos explicativos. Cualquier libro que nos muestra la historia de la tierra en que vivimos es interesante y viene a abrirnos nuevos caminos de conocimiento. Por este libro, como por seguro camino, vamos a poder transitar para saber algo más de nuestros ancestros, de esas instituciones antañonas y prolijas que articulaban la existencia en tiempos pasados. Gentes, reuniones, villas y símbolos… todo se da cita en las páginas de Rodríguez Castillo, para desvelarnos viejos misterios. El alcaide de los donceles Y a propósito de este libro de historias alcarreñas que el historiador Rodríguez Castillo nos ofrece ahora, hay que recordar de inicio lo que dice la vieja crónica castellana, hablando de los donceles del rey y de su jefe o alcaide: “Et este Alcayde, et estos Donceles eran omes que se avian criado desde muy pequeños en la cámara del Rey, et en la su merced, et eran omes bien acostumbrados, et de buenas condiciones, et avian buenos corazones, et servian al Rey de buen talante en lo que les él mandaba”. El cargo de alcaide de los donceles, de carácter honorífico y militar, lo ostentaron nobles castellanos desde el siglo XIV. Formaban los donceles el llamado “Contino de Donceles de la Real Casa” y se trataba de […]

Las pinturas renacentistas del palacio del Infantado

Tras años de gloria, siglos de abandono, un bombardeo, y décadas de olvido, en los años 60 del siglo XX renació al interés general el palacio del Infantado de Guadalajara. Un lugar “con muchas lecturas”, un edificio que habla idiomas, que cuenta historias y que maravilla con sus mensajes. Al acabar su reconstrucción, y comenzar a usarse como lugar de público acceso, dí yo en buscar el significado de aquellos complejos mundos pintados, que todavía en 1976 estaban sujetos por puntales para evitar su derrumbe, y con enormes manchas de yeso blanco que tapaban lo que habían sido agujeros dejados por las bombas. Tuve la suerte de encontrar, entre los miles de legajos de la Sección Osuna del Archivo Histórico Nacional, los documentos que explicaban quien, cuando y como se hicieron esas salas de la planta baja del palacio, que quería el quinto duque utilizar como lugar público para su gobierno (hacienda, juzgados, registros…) y su representación de poder y fama. Unos pocos datos bastaron para abrir la secuencia de los hallazgos. Que publiqué, a principios de 1981, en la Revista Wad-Al-Hayara con la que Diputación abría un portón a la investigación sobre nuestra provincia. Y años después, en 2013, gracias a la editorial AACHE, un libro con el título “Arte y Humanismo en Guadalajara” que reflejaba la situación histórica de la segunda mitad del siglo XVI, y el mensaje que con las pinturas encargadas a Cincinato y su equipo quiso el quinto duque del Infantado transmitir al mundo que le miraba. Después han sido otros los que han publicado o han ido reflejando en escritos y libros todos estos hallazgos y conclusiones. Pero aquí está, finalmente analizada, la historia y significado de las pinturas manieristas de las salas bajas del palacio del Infantado, un bloque denso y perfectamente homogéneo que define la simbiosis de Arte y Humanismo en la que vivió Guadalajara durante el último cuarto del siglo XVI. Una historia intrigante Cuando se accede al palacio del Infantado, de Guadalajara, tras haber admirado su gran fachada de estilo gótico isabelino, y después de admirar y disfrutar con las formas y espacios de su patio de los leones, el viajero debe entrar en las salas decoradas con pinturas en sus techos, realizadas a finales del siglo XVI, por la mano del pintor florentino Rómulo Cincinato, y por encargo del entonces quinto duque don Iñigo López de Mendoza, que se […]

La Masonería en Guadalajara

la masoneria en Guadalajara

Si no hubiera ocurrido la pesadilla en la que aún estamos todos metidos, hoy estaría abierta en la Concordia la Feria del Libro de Primavera de Guadalajara 2020, la gran fiesta del libro, en la que –entre otras muchas actividades– estaba programada la presentación de un libro interesantísimo sobre la historia de Guadalajara. El que Julio Martínez García ha dedicado a la Masonería en nuestra provincia. Uno de los temas que desde hace más de dos siglos se arrastra por los libros de historia, por las tertulias, conversaciones en voz baja, y elucubraciones de muchos, es la Masonería, que sería difícil de explicar aunque todos sabemos de qué se trata. Nacida al calor de las ideas de igualdad y libertad social que en Francia estallan con la Revolución, por todo el mundo a partir de la Galia se instauran sociedades (siempre llamadas secretas) de gentes que, con muy buena voluntad, pretendían implantar ideas y actitudes de bondad, solidaridad, trabajo, honestidad y todo ello en un espíritu de colaboración entre los miembros del grupo, que, en todo caso, debía ser reducido, con miembros selectos, y por lo tanto con cierto secretismo frente al común de la sociedad. Todo ello lo explica, con mucho más detalle, Julio Martínez García en su interesante libro sobre la masonería, que además dedica la máxima atención a lo que viene a ocurrir en la provincia de Guadalajara en el transcurso de esos dos siglos largos. En el siglo XIX Por resumir un poco, conviene decir que en Guadalajara, como en toda España, la masonería conoce un resurgimiento a partir de la Revolución “Gloriosa” de septiembre de 1868. Nacida y crecida por toda Europa (Inglaterra y Francia esencialmente) desde la Ilustración, es desde diversas grandes logias nacionales que se da consistencia a otras locales. Y así en el libro nos recuerda Martínez que el Gran Oriente de España dio espaldarazo a la Logia Caracense nº 224, de Guadalajara capital, y a la Amor Fraternal nº 56 de Alcocer. Que el Gran Oriente Nacional de España avaló la creación de la Unión Universal nº 266 en Cifuentes, la “Idea 66” en Atienza, y “El Deber 33” más “La Joaquina 53” en la capital. Y todavía el Gran Oriente Español soportó la creación en Torija de la “Caracense 197” y del “Triángulo de Luz de la Sierra nº 2” en Checa. Es una época en la que aparecen, junto […]