Como todo el mundo sabe, la mayor parte del patrimonio artístico de nuestra provincia se fraguó desde instancias religiosas (iglesias, catedrales, y fundamentalmente conventos y monasterios) y por serlo han sufrido también, especialmente en los dos últimos siglos, unas pérdidas y agresiones que les han llevado a muchas piezas a desaparecer o cambiar de lugar de origen. En este artículo quiero repasar los avatares de algunos conjuntos monasteriales, y sobre todo de sus piezas artísticas muebles, a través de un escrito poco conocido y que aquí quiero comentar y aplaudir, porque está escrito por uno de nuestros jóvenes investigadores, que siguen laborando por analizar el pretérito de nuestra tierra. El autor es Francisco Javier Ramos Gómez, y el escrito se titula “Las artes plásticas en los conventos de la provincia de Guadalajara y su odisea” que apareció entre las páginas 125 a 143 del libro “Celosías. Arte y Piedad en los conventos de Castilla-La Mancha durante el siglo de El Quijote”, publicado en Toledo, en 2006, como catálogo de la Exposición que con ese mismo título se celebró en el Museo de Santa Cruz. Se trata de una aportación estimable, que queda un poco perdida en el contexto de un gigantesco “libro/catálogo” muy bien editado, eso sí, con todo el lujo posible, (los mejores papeles, las mejores fotos…) a que nos tenía acostumbrado el anterior equipo de gobierno de la Junta de Comunidades. Este trabajo de Ramos Gómez viene a tratar del arte en los conventos de Guadalajara, y en la época del Quijote, esto es, en los inicios del siglo XVII. Lo divide en tres partes, en las que trata primeramente del desarrollo de las distintas órdenes religiosas en la provincia. Un tema ya tratado, entre otros por mí mismo, aunque el autor no ha juzgado conveniente mencionar mi obra “Monasterios y Conventos de la provincia de Guadalajara. Apuntes para su historia” que con casi 400 páginas apareció en 1974 revelando por primera vez muchísimas noticias sobre todos los monasterios y conventos de nuestra tierra. Viene a ser un resumen muy comprimido de ella. La segunda parte trata de los monasterios que mayor relieve alcanzaron en esa época como propietarios de obras de arte. Y la tercera habla de la desaparición y desintegración del patrimonio artístico de esas instituciones, tomando como referencia en este caso a la obra “Patrimonio Desaparecido de la provincia de Guadalajara” de José Luis García […]
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Voz y memoria para José Luis García de Paz
En los próximos días, y más concretamente el lunes 15 de diciembre, a las 7 de la tarde, va a celebrarse un acto que nos propondrá la memoria de un estudioso e investigador, además de defensor y valedor del patrimonio histórico-artístico de nuestra provincia. Cronista oficial de Tendilla durante escasos meses, pero escritor y conferenciante durante muchos años, el recuerdo se nos irá hacia José Luis García de Paz, a quien la Diputación Provincial va a rendir, en el Salón Multiusos del Centro Cultural “San José”, merecido homenaje. El patrimonio de Guadalajara sigue sufriendo, como lo ha hecho en estos dos últimos siglos, agresiones y decapitaciones que se mezclan sin embargo con recuperaciones y regresos. El progresivo deterioro de la iglesia románica de Villaescusa de Palositos, podría compensarse con la inauguración del Museo de la Colegiata de Pastrana con sus renovados tapices. Y la continuada agresión que sufre, día a día, el poblado agrícola de Villaflores, en término de Guadalajara, puede tener su compensación con la inauguración en la Catedral de Sigüenza y en el contexto del Expacio Greco 2014 de los recuperados tapices de Palas Atenea. Pero el resultado puede entenderse de forma engañosa. Porque lo que se recupera es algo que nunca debió llegar al extremo de tener que salvarlo, y lo que se pierde o está a punto de perderse no volverá jamás, ni aun con las mejores intenciones y los más generosos presupuestos. Una obra perdida, como el castillo del Cuadrón en Auñón, es una obra perdida para siempre. Y una costosa recuperación como la del Teatro Zorrilla de Milmarcos, podría haberse ahorrado si no se le hubiera dejado hundirse poco a poco, a lo largo de años. El tema del patrimonio artístico en Guadalajara está cada vez más de actualidad, y la sensibilidad de la gente (precisamente porque lee, se interesa y tiene cada vez un punto más de cultura) aumenta en cada punto que se descubre en peligro. José Luis García de Paz, autor de un libro memorable como fue “Patrimonio Desaparecido de Guadalajara”, cuajó con sus ideas, sus estudios y sus propuestas muy hondo, y así hoy es reconocido en su tierra, en la Alcarria y aún más lejos. Presencia de Fernández Pardo en Guadalajara Será un día muy señalado el próximo lunes 15 de diciembre, porque además vamos a contar en Guadalajara, y en el acto homenaje a García de Paz, con […]