Jesús Sarmiento Martínez es un profesor alcarreño, de Literatura, que tiene en su haber mucha producción literaria, destacando en ella su traducción de El Quijote de la Mancha al verso romance. Ahora nos entrega un nuevo experimento, que titula “El Arcipreste Nuevo” en el que arranca la esencia de Juan Ruiz, el medieval Arcipreste de Hita, y la condimenta con versos suyos que van compuestos en la elegante y salmódica “Cuaderna vía”, consiguiendo tener de continuo alzada la atención del lector, porque no son solamente bellas las formas de contar, sino interesantísimas las propuestas que hace.
Hila una historia en la que el narrador se hace seguidor y compañero de Juan Ruiz, el cual se pone enfermo, y amenaza con morirse, pero el autor le va recogiendo sus impresiones, dichas y escritas, con el objeto de apoderarse de la esencia del dictado arciprestal. Que no es otra que el buen uso, pero no abuso, del Loco Amor, del Buen Amor, de ese Amor que consiste en mirar con humor el mundo, tratar de comprenderlo, perdonar las faltas ajenas y tratar de pasar la vida en armonía con el mundo.
Se basa, durante tres capítulos, en las potencias del alma según Agustín de Hipona: la Memoria, la Voluntad y el Entendimiento, dándolas como fundamentos de la vida, tejiendo con ellas un fundamento filosófico que acaba luego en el despertar a la vida plena, y pregona en los versos alejandrinos cosas como “El mayor bien de todos es nuestra libertad / se puede y aun se debe dar la vida por ella”. En esa Vía poética del Mester de Clerecía, sigue de continuo el autor al “Divino Amor Loco” que le sirve como guía en las esencias vitales y en las noticias más recientes: cualquier cosa que ocurre en el mundo, esta filosofía arciprestal la entiende y trata de mejorarla. En definitiva, un libro muy bien escrito, y un mensaje de optimismo que nos engancha y anima a seguirlo.
