Recuperando tradiciones: los Ojojós de Miedes
En el sábado (lluvioso por demás) del 8 de marzo de 2025, que algunos llaman “sábado de piñata”, ha tenido lugar un acontecimiento cultural y festivo en Miedes que conviene recordar para que quede en los anales de la Sierra Norte y la provincia entera.
La Asociación Cultural «Sierra de Pela» recientemente constituida, y que cuenta con muchos y entusiastas socios en la localidad, se ha movido, y muy bien, para recuperar este ancestralismo que son los Ojojós de Miedes, planificando actuaciones y elaborando indumentarias.
Con gran afluencia de público, muchos naturales del pueblo, y otros venidos desde fuera, se celebró la Jornada de recuperación de los Ojojós. En el salón de actos del Ayuntamiento, repleto de público, abrió el acto la alcaldesa de la villa, doña Celia Pérez del Olmo, dando la bienvenida a todos los asistentes, y cediendo la palabra a don Óscar Ponce Jimeno, Cronista local, quien expuso los pasos dados en la tarea, en la que lleva ya años enfrascado, de recuperar una ancestral costumbre festiva que este año se hace realidad: los Ojojós, como botargas/figuras del Carnaval antiguo. Hizo alusión a la única referencia escrita que existe de esta fiesta, y que fue hecho por José Ramón López de los Mozos hace varias décadas, describiendo las figuras tal como ahora se recuperan.
Tomó la palabra la especialista en botargas, doña Isabel Nolasco, directora de “La Ruta de las Botargas” que es campaña dirigida y patrocinada por la Diputación Provincial, explicando de forma clara y completa las figuras de esta fiesta que quedan vivas en Guadalajara, sus fechas, su distribución, los protocolos de sus rituales y las formas de sus vestuarios, amenizada la información con muchas diapositivas y aclarando detalles ante preguntas de los asistentes. Prometió la ayuda correspondiente para el mantenimiento de esta fiesta de los Ojojós de Miedes, deseando larga vida a la iniciativa.
A continuación intervino el Cronista Provincial don Antonio Herrera Casado, que puso en tono académico al acto con una revisión basada en la clasificación y análisis de sus manifestaciones de las botargas y los enmascarados alcarreños, recordando las personalidades que las rescataron en torno a la mitad del siglo XX, y refiriendo sus obras. Se centró también en sus atavíos, los artistas (fotógrafos y pintores) que las están propagando, y habló especialmente de los dibujos de Isidre Monés Pons quien ha hecho una colección de acuarelas reproduciendo la mayoría de las botargas guadalajareñas, y recogidas en un libro que aprovechó para presentar al público de Miedes.
Finalmente, el estudioso de la Naturaleza y el Costumbrismo de Guadalajara, don Amador Ayuso Cuevas, presentó y explicó el cartel anunciador de esta recuperada fiesta de los Ojojós, presentando sus figuras, significados e intenciones. Fue un acto académico denso y miuy interesante, que inició un ciclo en que Miedes pretende adentrarse para llevar la cultura a sus habitantes.
Posteriormente, y a pesar de la lluvia y el frío, en plena noche, aunque sin la obligada y tradicional hoguera, en la plaza mayor de Miedes hicieron su aparición los Ojojós de 2025. Las dos figuras principales, el Viejo y la Vieja, tiznados y tiznantes: ambos con la cara y las manos tiznadas de carbón brillante, el con una cayado pastoril y tocado de una gran boina, y ella portando la sartén en la que lleva el aceite carbonado que va usando para pintar la cara de quienes se la acercan. Callados sin decir palabra van saludando y tiznando a todos los que se les acercan.
Tras ellos aparecieron cinco vaquillas, cubiertas de andrajos blancos y pintadas sus caras y manos de lo mismo: la harina de los campos, y encima unas amugas breves con grandes cornamentas, que sirven para asustar a la chiquillería y empujar a los mayores. Era el contrapunto ganadero. Que se completó con una serie (ya a cara descubierta, y hábito rural sencillo) de la cencerrá, un grupo de chicos, chicas y mayores que llevan atado al cinto un cencerro que hacen sonar continuamente con movimiento de caderas.
El conjunto de los Ojojós , precedido de la banda de dulzainas y tamboriles del Grupo Kalicia, se dieron una vuelta por las calles del pueblo, echándole valor porque no dejaba de llover. Pero fueron en todas partes aplaudidos y agasajados.
Muchos escritores, estudiosos y gente de la cultura de Guadalajara se dieron cita en esta ocasión. Entre ellos el periodista y escritor Ángel de Juan-García Aguado, quien no paró de acumular imágenes fotográficas para sus archivos, y David Recio Gil, además de algunos “números” de la prensa provincial, como el equipo de EsRadio.
Para culminar la jornada, la Asociación Cultural «Sierra de Pela» obsequió a los asistentes (que eran varios centenares) a consomé caliente y bocadillo de lomo. En una jornada memorable que aquí queda reflejada porque realmente lo merece. Y ojalá que los ojojós vuelvan a salir, en el Tiempo de Carnaval de cada año, y se lleven el aplauso de cuantos viven en Miedes, que lo sienten ya como algo propio y entrañable.






