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semana santa

Algo que ver: los soldados de Cristo llegan a Budia

Ya está en las puertas la Semana Santa. El Jueves que viene, día santo en los anales del Cristianismo por ser conmemoración de la institución del Sacramento de la Eucaristía, se celebrará de mil modos por toda España. En la Alcarria, hay un lugar que centra la atención de todos, porque esa celebración se tinta de tradición y seriedad, de solemne belleza y aparatosa muestra de respeto: son los “soldados de Cristo” que llegan, que salen de Budia, y despiertan el interés de propios y extraños. La celebración de la Semana Santa en Budia está centrada por “Los Soldados de Cristo”. Para los pueblos cristianos, la conmemoración de la muerte de Cristo  se tinta de mensajes de penitencia y dolor, de consideración del sacrificio hecho por Dios mismo al entregar a su Hijo a los mayores padecimientos, y a la muerte, con objeto de dar ejemplo y redimir a la Humanidad. En Budia se celebra con los diversos actos religiosos que en cualquier otra parte de la España cristiana tienen lugar: procesiones, cánticos, ceremonias en la iglesia, sermones, etc. Comienza el Domingo de Ramos con la bendición de las palmas y los ramos de olivo, previamente adornados con cintas y colgando alguna rosca que hacían las madres, sin  olvidar la costumbre de estrenar algo, pues ya se sabe, “el Domingo de Ramos, quien no estrena se queda sin manos”. La celebración de la Semana Santa en Budia está aderezada con las ceremonias que organizan los miembros de la Hermandad de “Los Soldados de Cristo”. El mismo Domingo de Ramos, los miembros de la hermandad se reúnen por primera vez, tras una suculenta merienda, procediendo a sortear las guardias y distribuyéndose las funciones que tendrán lugar en días venideros (guardias, custodia del sepulcro, lavatorio, acompañamiento del abad, etc.). El Miércoles santo comienzan los oficios o liturgias de penitencia, y es esa noche cuando se ofrece el Oficio de Tinieblas, donde acuden los niños, con impaciencia, esperando el momento de tocar “a rebato” y poder hacer con sus carracas todo el ruido que quieran, pues en ese instante se apagan todas las luces y se tapan todas las imágenes con telas negras. El Jueves Santo vuelven a juntarse los miembros de la Hermandad, esta vez en el lugar denominado como “las Cuatro Calles” formando allí militarmente, en fila de a dos, hasta que el teniente da las novedades al capitán, y comienza […]