Instrumentos y sonadores

Otra tarea de José Antonio Alonso Ramos que ahora se ve completada con la publicación de un libro que recoge su denso trabajo de años. Se trata de “Instrumentos y sonadores en la música tradicional de Castilla La Mancha”. Muy ancha es nuestra región, con muy populares contenidos en su ancestral comportamiento respecto a los sonidos, las músicas y los instrumentos. Pero hasta ahora nadie se había detenido a observar, analizar y describir, –clasificándolos después– los instrumentos con los que esa música se hacía efectiva. Esta tarea de Alonso Ramos se ha visto rematada por una preciosa edición a cargo del servicio de publicaciones de la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno Regional.

En esencia el libro es un catálogo. Pero lleva por delante un estudio de 70 páginas en el que Alonso analiza las formas en que el hombre ha hecho música, desde la más remota Antigüedad por estas tierras. Se basa en estudios arqueológicos, en bibliografía remota, en análisis patrimoniales y en la referencia exhaustiva de grupos, fiestas, lugares y ocasiones en que la música tradicional se expresa entre nosotros. Con muchas fotos, me llaman la atención sobre todo los espacios dedicados a los instrumentos musicales del Medievo castellano, entre los que destacan las escenas de Valdeavellano y de la trompa de la catedral seguntina, que han sido analizados gráficamente gracias a la colaboración de Víctor Martínez, y el magnífico estudio de los ángeles músicos que aparecen en la Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo, que Alonso consigue con su paciencia analizadora.

El catálogo se inicia con el estudio de los instrumentos idiófonos (campanas, castañuelas, almireces y carracas) seguido de su catalogación perfecta. Sigue con el estudio de los membranófonos (tambores, zambombas y panderos) seguida de sus fichas individuales. Sigue con los instrumentos aerófonos (de los que se erige como estrella la gaita de Valverde de los Arroyos) más las trompetas, dulzainas, requintos, chirimías y acordeones más sus fichas correspondientes. Luego siguen los instrumentos cordófonos con sus guitarros, vihuelas, bandurrias y bandurrines que son la esencia de tanta fiesta.

El conjunto es de alegre visualización, y el libro demuestra la profesionalidad y el saber hacer de su autor, José Antonio Alonso Ramos, ya indiscutible campeón del análisis de la vida tradicional, no solo de nuestra Guadalajara, sino de Castilla toda. En este caso, la Castilla nuestra y la Mancha aneja. Porque la raíz de estos saberes y sonares está en una tierra que es ancha y prolija, es Castilla simplemente. Nada menos.

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