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marzo 30th, 2012:

Siete siglos sin templarios

Celosía esotérica templaria en el ábside de Santa Coloma de Albendiego

En estos días se cumplen exactamente los siete siglos desde que la autoridad del Pontífice de Roma, a la que estaban sujetos los caballeros templarios, disolvió esta Orden, a lo largo de una serie de trámites y de reuniones, que comenzaron el 22 de marzo de 1312 con la promulgación de la Bula Vox Clamantis, y acabaron el 3 de abril del mismo año en una segunda reunión del colegio Cardenalicio, en Roma, en el que se decidió disolver esta Orden de Caballería. La imposición del rey de Francia,  Felipe “el Hermoso”, y su poder militar sobre el Vaticano, propició esta salida, que siempre ha estremecido a quienes han leído su secuencia.

Nacen los Templarios y crecen sus dominios

Para muchos que consideran la Edad Mediacomo época –remotísima- de poder feudal, de esclavitud, de omnipotencia eclesiástica, de ignorancia e injusticias, entre tanto saber heredado y tanto prejuicio se cuela la imagen de un guerrero, de un monje, de un castillo quizás, o de un monasterio. Alrededor de esas grandes construcciones, los míseros cubículos donde vivía la gente, que si se juntaban muchos parecía un pueblo.

En un momento de renovación espiritual, a comienzos del siglo XII, la energía de Bernardo de Claraval para labrar una espiritualidad cristiana nueva se mezcla con el impulso de Cruzada que surge entre los caballeros y magnates europeos. Es el momento de preparación de las Cruzadas, del crecimiento de los renovados monasterios cistercienses, y del nacimiento de una Orden Militar y Religiosa a un tiempo, la Orden del Templo de Jerusalen, los templarios.

En el año 1099 Godofredo de Bouillon toma Jerusalen y se proclama rey de Palestina. En 1118 Hugo de Payns y otros ocho compañeros de armas, se asocian para proteger a los peregrinos que empiezan a llegar a Tierra Santa. Esa cofradía, en 1120 adopta el nombre de “Pobres Caballeros de Cristo” y en 1129 el Concilio de Troyes da por fundada la Orden del Temple, que vendrá a durar casi dos siglos, creciendo sin parar durante ese tiempo, formando parte de ella miles de caballeros europeos, que atesoran riquezas, fortalezas y granjas. Y que, -sobre todo- participan de unos saberes mistéricos que van elaborando y difundiendo entre los grupos que se establecen en los cruces de caminos, en las atalayas, en los puentes y pasos estratégicos. El Temple empieza a ser el referente del poder, y lógicamente esto preocupa a cuantos habían detentado ese poder de forma incuestionable: reyes, señores feudales, obispos y pontífices. El “choque de trenes” se veía venir… (más…)