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Jorge Inglés, pintor de los Mendoza

Uno de los ángeles del retablo que pintó Jorge Inglés para el Hospital de Buitrago.

  Artículo publicado en el Diccionario Biográfico Español, de la Real Academia de la Historia

INGLÉS, Jorge. Maestro Jorge el Inglés. ? – ? s.m.s. XV. Pintor.

Pintor de origen nórdico, posiblemente inglés, o hijo de inglés, que es considerado como el introductor de la pintura flamenca en España, pues sus obras son las más anti­guas conocidas en nuestro país de dicho estilo y realizadas por no flamencos. Son mínimos los datos biográficos que constan acerca de este pintor. Adoptaría el nombre de maestro Jorge Inglés por ser de esta nacionalidad, o quizás hijo de algún inglés. En cualquier caso, su formación artística poco tiene qué ver con lo que hacen los primitivos ingleses de la época. Quizás fuera realmente castellano, y utilizaba ese apodo. O flamenco, traído o contratado por el marqués, y fue nombrado de esa manera por su acento extranjero. El hecho cierto es que denota una influencia muy clara de la pintura flamenca, especial­mente de van Eyck. Su arte, forzosamente, lo tuvo que apren­der fuera de Castilla. Se sabe en concreto que hacia 1448 recibió el encargo, por parte de don Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana, de realizar el Retablo de los Ángeles para ser colocado en la capilla del Hospital del Salvador de Buitrago, de donde era señor el Mendo­za. En dicho retablo aparece retratado el marqués y su esposa, doña Catalina Suá­rez de Figueroa, así como los cuatro padres de la Iglesia y un buen número de angelillos de grandes ropajes que sostie­nen los «gozos» que el mismo marqués­-poeta compuso. Se remataba dicho re­tablo con una tabla de San Jorge, hoy desaparecida.

Se considera al maestro Jorge Inglés como uno de los más espléndidos pintores del siglo xv en Castilla, y aparte de su gran obra, el Retablo de los Ángeles, se cono­cen otras obras menores, como el Retablo de la Virgen en la parroquia de Villasan­dino, en Burgos; la atribución de una Trinidad en el Museo del Prado; una Predicación conservada sobre tabla en el Museo de Arte de Cincinati; y el Retablo de San Jerónimo en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Para Elías Tormo, Jorge Inglés se habría formado en España, en una firme tradición de miniaturistas. De hecho, muchos de los libros que formaban en la biblioteca de don Íñigo López de Mendoza, están decorados con bellísimas miniaturas que proceden sin duda de la mano e inspiración del maestro Jorge. Sánchez Cantón hizo un detallado estudio, desde el punto de vista artístico, de la colección biblio­gráfica del marqués de Santillana, y parece fuera de duda que el Inglés decoró los manuscritos del Tratado de Caballe­ría de Bruni d’Arezzo; de la Grande e General Historia y Crónica General de Alfonso el Sabio, así como los de un volumen en que se contienen versiones de El Fedon, la Vita Beata, la Oración ante Honorio III y las Declamationes de Lucrecio, todo ello hoy conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid, con múltiples muestras de escudos, angelotes tenantes, orlas y decoraciones miniadas. Todo ello es posterior a 1450. La obra de Jorge Inglés ha sido estudiada, con la brevedad que impone su escasa producción, por tratadistas como Sánchez Cantón, Bertaux, Tormo, Valeriano Bozal, Azcárate, Gudiol, etc.

El retablo de San Jerónimo que se conserva hoy en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, es sin duda obra de Jorge Inglés. Le fue encargado, hacia 1465, por el Arzobispo don Alonso de Fonseca, obispo de Ávila y luego de Sevilla, quien lo donó al Monasterio jerónimo de La Mejorada en Olmedo en 1470, junto a otras obras de arte, viniendo a formar parte del Museo vallisoletano tras la Desamortización. En este retablo se narran pictóricamente los episodios más característicos de la vida del santo titular y patrón de la orden, cuya imagen como santo intelectual y estudioso ocupa la tabla central. La leyenda dice que estando San Jerónimo y sus discípulos en el jardín del monasterio, fueron sorprendidos por un león que, herido, buscaba ayuda. Ante su presencia todos los monjes huyeron asustados, pero el santo, examinando la pata que el animal le mostraba, logró curarla, y el animal agradecido se quedó a su lado, protegiéndole. De ahí que sea ese el emblema zoomórfico del santo patriarca, y el león en agradecimiento permaneció con él. Se añaden otras sencillas leyendas que la Orden añadió psteriormente en torno al león del fundador. El retablo se completa con una «predela» con siete tablas, de las que las tres centrales presentan a Cristo resucitado acompañado por la Virgen y San Juan; y las cuatro restantes representan (de izquierda a derecha) a Santo Domingo (con su atributo de fundador), San Agustín y San Gregorio (Padres de la Iglesia) y San Sebastián (con su atributo característico, la flecha, símbolo de su martirio).

Las características estilísticas de este retablo son muy similares al del Retablo de Nuestra Señora de los Ángeles, y en ellas se define el quehacer de este pintor: prima el naturalismo y la fuerza expresiva de los personajes, el gusto por los pequeños detalles accesorios, la afición al paisaje, a pesar de ser un tanto primitivo en la representación de la arquitectura que ambienta sus composiciones, resultando algo arbitraria en sus proporciones y forzada en perspectivas, así como el uso muy uniforme de la luz sin marcar puntos de procedencia concretos.

La gran obra de Jorge Inglés es el Retablo de Nuestra Señora de los Ángeles, conocido siempre como el del Hospital de Buitrago, porque allí estuvo durante muchos siglos, desde que en su testamento, redactado en 1454, pide que se ponga en el altar mayor del Hospital del Salvador, de su querida villa de Buitrago, un retablo, “… e sea puesto allí el retablo de los Angeles, que mande fazer al maestro Jorge Ingles, pintor, con la imagen de Nuestra Señora, de bulto, que mandé traer de la feria de Medina”. Planteamos aquí la posibilidad de que este retablo fuera encargado para el oratorio privado del palacio de Guadalajara donde vivía el marqués de Santillana. En esta obra maestra se representa a don Iñigo López de Mendoza, ataviado con discreción en terciopelos verdes y negros, acompañado de un paje armado, mientras arrodillado se dispone a leer un Libro de Horas. En la tabla opuesta, su mujer doña Catalina Suárez de Figueroa, se acompaña de una dama y hace lo mismo que el marido. Al fondo de los retratos, sencillos y diáfanos paisajes. En esta su obra maestra, el retablo del hospital de Buitra­go, despliega Jorge Inglés una técnica perfecta y una elegancia especial en las fi­guras, alcanzando grados excepcionales en su concepción del espacio y en la riqueza y distribución del colorido. Este retablo se conserva hoy en el Castillo de Viñuelas (Madrid) y es propiedad de la familia Arteaga, duques del Infantado.

Bibl.: M. SCHIFFF, La bibliothèque du marqués de Santillana, Paris, 1905; J. SÁNCHEZ CAN­TÓN, “Maestro Jorge Inglés, pintor y miniaturista del marqués de Santillana”, en Boletín de la Sociedad Española de Excursionismo, XXV XXVI (1917 18); V. BOZAL, Historia del Arte en España, Madrid, 1972; J. AZCÁRATE RISTORI, “Arte”, en la obra Casti­lla la Nueva, de la Fundación Juan March, Madrid, 1982; P. SILVA MAROTO, Pintura hispanoflamenca castellana: Burgos y Palencia, Valladolid, 1990; P. SILVA MAROTO, El arte en España en la época del primer Marqués de Santillana (1398-1458), en “Los albores de la España moderna”, Santander, 2001.

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