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Baroja en Guadalajara

baroja en tendilla

El escritor Pío Baroja, a lo largo de su gran producción novelística, habla muchas veces de Guadalajara, de sus pueblos (Sigüenza, Atienza, Molina) de sus paisajes, y además tuvo una casa y un olivar en Tendilla. El escritor seguntino Pepe Esteban nos presenta un libro «Guadalajara y Baroja» en el que describe esos lugares y fragmentos de novelas.

Lecturas de Patrimonio: los ángeles de Chera

angeles de chera

Un estudio sobre los ángeles inmaculistas de la ermita del cementerio de Chera en el Señorío de Molina.

Hinojosa, imágenes para el recuerdo

Hinojosa

Una tarde en Hinojosa, en la presentación del libro de Benito García Martínez, «Hinojosa, imágenes para el recuerdo», sirve para evocar cosas y gentes de la historia de este pueblo del Señorío de Molina.

Hierro de Setiles

Hace casi cincuenta años, cuando hice a pie el Viaje a los Rayanos, me encontré en Setiles con el señor Domingo, el cual subía a la sierra a lamentarse de que hubieran cerrado las minas. Le daba patadas a las piedras, soltando la rabia que no podía contener. “Todo es hierro, fíjese. ¡Qué riqueza! Por todas partes, y por todas las profundidades. Todo es mineral…” decía… ya nada queda de todo aquello, ni de las minas, ni del señor Domingo, ni casi del cronista que subió a la Sierra Menera, a ver qué pasaba.

El valle del río Gallo

Recluidos en la cuarentena que, a la antigua usanza, parece ser la única forma de librarnos de una (una más…) de las epidemias que de vez en cuando azotan a la Humanidad, saco a colación viejas andanzas por mi tierra. Siempre es de acomodo evocar los caminos, la brisa que sopla entre las ramas altas de los chopos, el sonar levísimo de las aguas, el trote de nuestras botas sobre las viejas hojas resecas. Hoy me voy a Molina, vuelvo al Gallo. Aunque no incluido plenamente en el Parque Natural del Alto Tajo, el recorrido del río Gallo por el señorío de Molina conforma una serie de espectaculares paisajes y entornos característicos que le hacen extensión natural de ese Parque.  Para cuantos esta primavera se animen a viajar, a descubrir una de esas facetas que la provincia encierra y está deseando enseñar, la “Ruta del Gallo” es un destino a estudiar, porque va a proporcionar todo tipo de sorpresas: páramos silenciosos entre pueblos medievales, y abruptos cortados rocosos con ermita subterránea incluida. Preparar las botas, los mapas y los ánimos. Y poneros a andar por sus caminos. Aunque el recorrido por el Gallo es muy amplio, pues nace en los altos montes de en torno a Motos y Alustante, en el extremo más oriental del Señorío, como un regalo de la sierra de Albarracín, y va a dar en el Tajo justamente en el espacio conocido como Puente de San Pedro, todas las miradas, y todas las pisadas se dirigen al estrecho barranco que forma el río Gallo entre las localidades molinesas de Ventosa, Corduente y Torete, aunque más abajo sigue, por Cuevas Labradas, hasta la junta con el Tajo en el sitio dicho. Ahí están los espectaculares paisajes que cifran su belleza en la verticalidad y proximidad de los muros rocosos que dan límite al hondo cañón por el que corre el río. En su mitad se esconde (o se muestra, según se mire) la Ermita de la Virgen de la Hoz, que es patrona del Señorío molinés, y cuya leyenda, historia y realidad hoy es algo que se mete en los corazones de todos los molineses esparcidos por el mundo. Merece la pena acercarse de nuevo hasta la Hoz del Gallo, y recorrerla desde un punto de visto más naturalista que piadoso, más ecologista que histórico. En ese sentido, quienes todavía no hayan viajado hasta ese lugar privilegiado […]