Los Escritos de Herrera Casado Rotating Header Image

cerezo

La influencia de Alonso de Covarrubias en el Renacimiento alcarreño

Grutescos renacentistas en la portada de la iglesia de El Cubillo de Uceda en Guadalajara Bastantes iglesias de la provincia de Guadalajara, situadas todas ellas en el territorio administrado antiguamente por la archidiócesis de Toledo, ofrecen portadas compuestas con arquerías, arquitrabes y ornamentos que en su conjunto recuerdan el modo de hacer de Alonso de Covarrubias y su escuela. Por haber sido este artista el arquitecto mayor de las obras de ese arzobispado, y haber visitado en numerosas ocasiones la Alcarria, Guadalajara y Sigüenza, es posible que en ellas pusiera la mano y la idea. De ahí que las llamemos hoy “iglesias covarrubiescas”.  Aquí hago ahora un repaso de las mejores. Cubillo de Uceda – La iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Asunción es un edificio muy interesante, en cuyo aspecto exterior destaca, en primer lugar, el ábside o cabecera, orientado a levante, de origen netamente mudéjar. Pero el conjunto del templo fue erigido en el siglo XVI. Destaca sobre el muro de mediodía un atrio muy amplio, compuesto de esbeltas columnas de capitel renacentista, sobre pedestales muy altos, lo que le proporciona una gran airosidad y elegancia. La portada de este muro es obra de severas líneas clasicistas. En el hastial de poniente, a los pies del templo, y centrando un muro de aparejo a base de hiladas de sillar y mampuesto de cantos rodados, muy bello, destaca la portada principal, obra magnífica de la primera mitad del siglo XVI, ejemplar manifiesto del estilo plateresco de la escuela toledana. El ingreso se escolta de dos jambas molduradas y se adintela por un arquitrabe de rica decoración tallada con medallón central y abundantes grutescos, amparándose en los extremos por semicolumnas adosadas sobre pedestales decorados y rematados en capiteles con decoración de lo mismo. Se cubre todo de gran friso que sostienen a los lados sendos angelillos en oficio de cariátides; dicho friso presenta una decoración a base de movidos y valientes grutescos, rematando en dentellones. En la cumbre de la portada, gran tímpano semicircular cerrado de cenefa con bolas y dentellones, albergando una hornacina avenerada conteniendo talla de San Miguel, y escoltada por sendos flameros. Sobre el todo, ventanal circular de moldurados límites. El interior es obra de la misma época, mitad del siglo XVI, y ofrece un equilibrado ámbito de tres naves, más alta la central, separadas por gruesos pilares cilíndricos rematados en capiteles cubiertos de decoración […]

Muchas propuestas, y todas esenciales

Acaba de celebrarse la Feria del Libro de Guadalajara. Y de cuantas novedades se han ofrecido, según me dicen uno de los libros que más se han vendido, ha sido el titulado “100 Propuestas Esenciales para conocer Guadalajara” que tuve el placer de escribir, acompañado en la firma por otros cincuenta amigos y amigas que conocen muy bien nuestra tierra. Con ese libro en la mano, ha habido ya unos cuantos viajeros, y grupos de aventureros, que han iniciado el metódico paseo por la provincia, a descubrir nuevos entornos, edificios olvidados, y paisajes espléndidos. Fuentes … En la tierra de Guadalajara encontramos fuentes que entusiasman, tanto por su construcción como, sobre todo, por su localización, por el entorno que crean. El silencio de la mañana roto por el sonido del agua que brota, la crudeza de las piedras calizas, y el rumor de las hojas de los álamos al chocar entre sí, transforman a veces un lugar tan simple como el valle del río Arlés en Fuentelencina en un espacio de epopeya: allí está la Fuente de la Vega, con cuatrocientos años, por lo menos, a sus espaldas, dejando fluir el agua de sus caños protegidos por rostros de leones. Y en Albalate de Zorita están los severos caretos de unos personajes que también conceden el beneficio del agua a quien pasea cerca, en una fuente a la que llaman “de los trece caños” pero que al frente tiene solamente ocho bocas de húmedo empeño, la mitad hombres, la mitad leones. Su mecanismo interior, su elaborada reconducción y aprovechamiento de aguas, para la bebida y el regadío, es algo que solo puede proceder de una mente romana, como al parecer fueron quienes primeramente la construyeron hace muchos siglos. Pero aún hay otras fuentes mágicas. Es una de ellas la de los Cuatro Caños, en Pastrana, de piedra bien tallada, con firma de autor (el arquitecto Tuy) en el siglo XVI, y con una pose de estrella de cine, en la que muchos se preguntan que significarán los mascarones que en su copa esférica escupen el agua sin parar. Esos cuatro mascarones han dado mucho que hablar, porque se les supone un significado que va más allá del oficio de conducir el agua. Uno de ellos presenta el rostro de un varón con bigote y barba (la ancianidad), otro el de una mujer de larga cabellera (el espíritu femenino), otro el […]

Los mejores puentes de Castilla la Mancha

En todas partes donde hay ríos se ven puentes, obligadamente. En la Antigüedad, los ríos eran las verdaderas fronteras, los límites tangibles de las naciones. Porque con un burro y tus propias piernas, podías cruzar cordilleras, por altas que fuesen, pero un río, sin una barca en que montarte, era imposible cruzar. En los puentes se puso, además de la frontera, el uso que más fortuna ha hecho entre los humanos: el cobro de impuestos por parte de la autoridad que gobierna el puente. En la parte de Castilla en que vivimos, la ahora denominada Castilla la Mancha, y que cubre la meseta inferior de Castilla hasta el Tajo y la Mancha, hay pocos ríos, es una tierra más bien seca. Así y todo, especialmente en la cabecera de sus cuencas hidrográficas, y especialmente enla del Tajo, llueve bastante y de ella salen muchos ríos. Las actuales provincias de Guadalajara y Cuenca son, por tanto, las que más puentes tienen. Vamos a viajar por las cinco provincias, y destacar al menos un puente en cada una de ellas.