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Guadalajara medieval

Un canecillo románico de la iglesia de Millana, en la Alcarria.

Hoy se inaugura en Sigüenza el primer Congreso de Arqueología Medieval de Guadalajara, que durante 3 días va a protagonizar de algún modo la vida cultural y científica en este inicio del verano guadalajareño. Los profesores Guillermo García-Contreras (U. de Granada) y Lauro Olmo (U. de Alcalá) van a conducir con sabia mano las sesiones de este Congreso, que se iniciará con un Homenaje a quien tanto batalló, durante decenios, por la cultura seguntina, su cronista doctor Martínez Gómez-Gordo, recientemente fallecido.

Lo que conocemos acerca de la prehistoria, la historia antigua, la época medieval, en Guadalajara, es apenas un pequeño fragmento de lo que en realidad ocurrió y todavía queda por descubrir, estudiar, analizar y exponer a las generaciones futuras.

Para ello, se han propuesto una veintena de historiadores, arqueólogos y estudiosos de los tiempos viejos, entre hoy viernes y el domingo, comunicar sus más recientes hallazgos, sus investigaciones y excavaciones, así como visitar espacios en los que la Edad Media es todavía protagonista, e incluso debatir, al final de mañana sábado, en una mesa redonda, sobre los aspectos diversos que el patrimonio medieval seguntino mantiene bajo velos.

Las sesiones tendrán lugar en el espacio cultural “El Pósito” de Sigüenza, y la asistencia es libre, debiendo estar inscrito, no obstante, para participar en las visitas guiadas y excursión del domingo, así como para recibir las actas del Congreso.

En busca del paleoambiente 

El Congreso reunirá a un grupo de expertos que investigan sobre el periodo medieval de las distintas regiones y comarcas del centro peninsular. En él se darán a conocer resultados de investigaciones que siguen inéditas (sobre todo excavaciones), y se propondrán nuevas vías de conocimiento del período medieval, sobre todo para la reconstrucción del paleoambiente, como llamada de atención sobre las carencias que aún tiene la historiografía sobre el periodo medieval en Guadalajara.

Esto del paleoambiente suscita interrogantes entre muchos que se acercan a la historiografía medieval. Pero no es nada difícil entenderlo: se refiere al estudio de cómo en un determinado momento (la Edad Media, en nuestro caso) se mostraba la Naturaleza en nuestro entorno. Cuáles eran su clima, sus paisajes, la abundancia o escasez de agua, la existencia o no de fauna, de recursos naturales, de dificultades para la vida, de elementos que los hombres construyen para vencer a esa Naturaleza y a ese ambiente en el que deben desarrollarse.

El paleoambiente relativo a edades muy remotas es tarea de estudio por parte de geólogos, pero el relativamente cercano, como el de la Edad Media (total, unos 600-1000 años atrás) lo acometen los historiadores (a través de documentos escritos) y los analistas del arte y los arqueólogos, a través de las manifestaciones materiales heredadas de aquella época, como distribución de ciudades y edificios, restos de alimentos, de telas, de residuos, y evolución de las formas de vida. El clima antiguo, por ejemplo, es algo bastante fácil de analizar, recogiendo datos de las crónicas medievales, analizando secuencialmente las anécdotas que en ellas se cuenta: así sabemos que la plena Edad Media, sin llegar a ser una época de glaciación, sí que fue mucho más fría que la actual, presentando –al menos en Castilla- largos y muy fríos inviernos, con grandes nevadas, y otoños/primaveras muy lluviosos. En definitiva, las estaciones se marcaban mucho más que ahora, con una de las cinco estaciones que entonces se consideraban (invierno, primavera, verano, más el estío, de 15 de julio a 15 de agosto, y luego el otoño, bien caracterizados y acusados.

Algunos nos hemos fijado en otras catas que sobre el estado del medio ambiente, la naturaleza y la vida, podemos hoy colegir. Y así hemos ido a través del arte buscando las huellas de una naturaleza que se manifiesta, en forma de animales que hoy no existen, de comportamientos humanos como el vestido, la división del año en tareas específicas, la abundancia de bosques o de plantas. Pero otros investigadores han realizado esta búsqueda de forma más científica aún, analizando depósitos de polen, de alimentos, de tejidos, y de capas de minerales en estratos, en el conjunto de los restos medievales que pueden concretarse en Guadalajara.

La Naturaleza que rodeaba al artista y al simple caballero, agricultor o paisano, se nos muestra hoy, algo velada, pero con nitidez en algunos casos, a través de escenas talladas o pintadas, y que nos dan evidencias de la vida habitual de entonces, de las preocupaciones de las gentes, de sus aspiraciones.

 

Iconografia romanica de Guadalajara

 

Algunas propuestas de investigación

En este Congreso de Arqueología Medieval, en el que han trabajado numerosas personas e instituciones, y para el que pido la máxima atención y consideración hacia sus participantes y los temas que traen, van a participar gente que habitualmente trabaja en investigaciones en las universidades de Alcalá de Henares, de Granada, de Valencia, de Madrid (la Complutense) y de Castilla-La Mancha, además de personas que habitualmente trabajan en archivos y en museos de nuestra provincia. Así quiero destacar la presencia de profesores de la talla de don Lauro Olmo (arqueólogo), de don Ricardo Izquierdo Benito (experto medievalista) de don Plácido Ballesteros (estudioso del Cid y Alvar Fáñez, además de la sociedad medieval alcarreña), de doña Amparo Donderis Guastavino (archivera de Sigüenza) y de doña Pilar Hualde Pascual (filóloga de la Autónoma de Madrid) entre otros muchos.

De sus propuestas investigativas, que van a comunicar en sus intervenciones, destacaría las de don Antonio Malpica Cuello (Universidad de Granada) «La Arqueología del Paisaje Medieval: Formaciones sociales y agroecosistemas en la Península Ibérica» y la de don Lauro Olmo Enciso (Universidad de Alcalá) «De la tradición al paisaje: construcción historiográfica y nuevos desafíos de la investigación en la arqueología medieval de Guadalajara». Ambas son las que abren el Congreso hoy viernes por la mañana, a continuación de un homenaje que el Congreso tributa a la memoria de quien fuera Cronista Oficial de la ciudad de Sigüenza, doctor Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo.

Ya por la tarde, en el salón de actos del Centro Cultural seguntino “El Pósito”, van a intervenir Blanca Ruiz Zapata, Mª José Gil García y Lauro Olmo Enciso con su trabajo sobre «Paisaje y reconstrucción paleoambiental de la época medieval en la provincia de Guadalajara», como esencia programática del propio Congreso, acabando la tarde con una visita guiada por las murallas de Sigüenza a cargo de la profesora de la Complutense, y actual cronista seguntina, doña Pilar Martínez Taboada.

Para mañana sábado la jornada va a ser igualmente densa de aportaciones. Yo destacaría, de las anunciadas en el programa, las que por la mañana dictarán Miguel Ángel Cuadrado Prieto y Mª Luz Crespo Cano, del Museo de Guadalajara, sobre «Datos arqueológicos para definir la ciudad de Guadalajara en época islámica», y la que el propio organizador, profesor Guillermo García-Contreras Ruiz, de la Universidad de Granada, dará sobre «Poblamiento rural y gestión del agua en la Marca Media de al-Andalus: los valles del Alto Henares».

La tarde se enmarca con la intervención magistral de don Plácido Ballesteros San José, jefe del Servicio de Cultura de la Excmª Diputación Provincial de Guadalajara, sobre «La primera ocupación cristiana en la actual provincia de Guadalajara (1085-1125). Datos para una reinterpretación» y la intervención de doña Amparo Donderis Guastavino, directora del Archivo Municipal de Sigüenza sobre el tema «La huella de la historia en tierras de Guadalajara: fuentes documentales para el estudio de la arqueología».
La Conferencia de clausura será pronunciada por el profesor don Ricardo Izquierdo Benito, de la Universidad de Castilla-La Mancha, quien hablará sobre «La Arqueología Medieval en Castilla-La Mancha». Poco antes, y entre otras aportaciones breves a la misma temática, yo mismo tendré la ocasión de aportar mis investigaciones sobre el tema “Naturaleza y Vida en el arte románico de Guadalajara”, a eso de las 6 de la tarde.

Un Mesa redonda en torno al patrimonio seguntino 

Como complemento a tal diversidad de temas de investigación, el Ayuntamiento de Sigüenza ha querido ofrecer, en el reverso de una medalla que entregue antigüedad y actualidad, una Mesa Redonda que a eso de las 8:30 tendrá lugar en el mismo lugar, el salón de actos del “Pósito”, y que versará en líneas generales sobre “La Sigüenza medieval desde diferentes perspectivas”. Entre los intervinientes, Antonio Pérez Henares, Plácido Ballesteros Sanjosé, Pilar Martínez Taboada, Javier Davara, Lauro Olmo, y yo mismo.

Quizás sea el momento de hacer una serie de reflexiones acerca de las fortalezas y debilidades (como se dice en el lenguaje empresarial) de la ciudad de Sigüenza, de cara a la promoción de su riqueza patrimonial y especialmente de la de corte medieval, aunque en esa revisión se engloben todos los estilos al unísono. Porque por haber tenido un casco antiguo perfectamente conservado, y por haberlo cuidado con esmero, se ha alcanzado un más que notable segundo puesto entre las ciudades más visitadas turísticamente de nuestra Región. Pero por otra ha de enfrentarse el siempre pendiente reto de mantener vivo ese casco viejo, de dinamizarle incluso, y de aportarle valores nuevos, como centros de interpretación, museos, comercios especializados, y hacerle sede de entidades culturales que supongan inyectarle vida.

En ese camino nos veremos, aunque el recorrido intenso y muy preparado para estos días y este Congreso que hoy comienza ha de dar por resultado unos frutos seguros.

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