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noviembre 9th, 2001:

La Halconera de Hita, novela y realidad

Una sorpresa literaria nos ha deparado el otoño. Y esa sorpresa se va a materializar en sendos actos de presentación la semana próxima. El primero, será el miércoles 14 de noviembre, a las 8 de la tarde, en el salón de actos del Palacio del Infantado. El segundo, quizás más entrañable y directo, al mediodía del próximo sábado 17 de noviembre, en “La Casa del Arcipreste”, en el cerro de Hita. La sorpresa radica en un libro que aventa recuerdos y los hila en una historia fabulosa. Una novela, en definitiva, que, aun siendo la primera de su autora, confirma lo que ya se sabía de ella, y que no es otra cosa que la firme seguridad que manifiesta al pisar los caminos de las letras. Porque esta obra se alza perfecta, en medio de la densa nómina de la literatura alcarreña, como un documental novelado sobre la vida medieval en la Hita de siempre.

La Hita judía y medieval

Fue el profesor don Manuel Criado de Val quien, va ya para 25 años, nos ofreció en una obra inolvidable la “Historia de Hita y su Arcipreste”, leída más en el extranjero que entre nosotros, porque nunca nadie fue profeta en su tierra, y en el caso de los escritores mucho menos. En aquel libro cuajado de novedades, sorpresas y acontecimientos, se relataba el acontecer histórico de la aljama judía de Hita, una de las más abundantes y pobladas de la España medieval. Gracias al hallazgo que de un documento original, limpiamente escrito, habían hecho poco antes los investigadores de la Sefarad antigua, Cantera Burgos y Carrete Parrondo, con la relación de los nombres, cargos, bienes y viviendas de todos los judíos/as que habitaban en Hita a finales del siglo XV, Criado realizó en el capítulo nueve de su libro, el que titula “Comienza la decadencia” una pintura vívida, y sonora casi, del grupo hebreo de Hita.

Allí aparecen viviendo en la plaza mayor el Rabí Samil Castellano, e Isaque Cides, junto a su pariente el tendero Mose. Otra de las tiendas de la plaza era de Lezar Najari.  Y la “botica del rincón” pertenecía a Lezar Valenciano. Por el pueblo se dsitribuían pescaderías y otros comercios regentados por judíos, como Çague de Pastrana y los hermanos Alazar (Simuel, Yoçe, Çague y Jaco), que poseían además el Mesón del pueblo, y el horno del pan. Esa potencia económica que desarrolaban los judíos en Hita fue ganándoles día a día enemigos, envidiosos y deudores. Además de los comerciantes estaban los terratenientes, entre los que destacaba doña Hermosa, la judía que lo era, y a la que todos admiraban, o Don Hada el Largo, otro rico propietario de tierras y, sobre todo, de viñas, que daban entonces para producir grandes y muy acreditadas cantidades de vino alcarreño. El más acaudalado de todos era Yuçaf Alazar “el Viejo”. Para no dejar en el tintero ninguna de las actividades sociales de los judíos de Hita, recordar someramente cómo Joco Baquex y Rabí Hada eran los médicos del pueblo, y Samuel Najari y Osman Capachen, los prestamistas y banqueros. Todo un aguerrido panorama que, creciendo año a año desde el siglo XIII, alcanzó el momento de la expulsión, en 1492, con más 150 individuos de esta raza y religión, que vivieron los crudos momentos del extrañamiento de una tierra, una villa y un entorno que había el suyo natal, el de sus padres, el de sus ancestros, desde siglos antes. Todo ello viene referido en el comentado “Inventario que los judíos de la Villa de Hita y su tierra hicieron de sus bienes raíces, casas, viñas y tierras que tenían en dicha Villa de Hita y su tierra, y dejaron al tiempo de su expulsión…” y que con detalle estudian los autores referidos.

Sobre Hita pasaron luego guerras y desolaciones, abandonos y algún que otro renacer breve de sus cenizas. Hoy luce, aun con la soledad a cuestas de sus calles empinadas y sus distancias horizontales, como nunca, limpia y discreta, codiciada y ensoñada por muchos… y es en ese lugar, y es con ese documento, y es a través de tantos intuidos sentimientos, dolores y dramas que la autora del libro que anunciamos construye su bellísima novela, que es antología de historias y salvación de tristes por la magia de la literatura.

Autora y novela

La autora es Beatriz Lagos, y la novela se titula La halconera de Hita. Y a través de estos simples datos nos adentramos en el significado de lo que anunciamos con expectación. Empezamos por la novela: es una historia, en realidad, que tiene todos los elementos para ser calificada de novela, y buena. Una historia apasionante, bien tejida, en la cual no decae el interés ni en uno solo de sus 37 capítulos. Personajes hay cientos, y protagonista, lógicamente, solo una: la figura de esa mujer, de esa María cuya profesión es halconera en un fin de tiempos que pone a prueba el valor y la firmeza del espíritu, es de verdad, de cuerpo entero. Su aventura/s, con la mezcla justa de realismo y fantasía que requiere este tipo de relatos, anclados en el saber medieval, es creíble, y está tejida con detalle y pasión. Hay muchos elementos en este libro que se cimentan en la realidad histórica: los personajes que pululan por sus páginas están sacados de la realidad de una aljama judía, la de Hita, muy dinámica en el final del siglo XV. Confirmados por los documentos, al menos en sus nombres. Pero los nobles castellanos, los rabís judíos, los creyentes islámicos, frailes y monjas, curanderos y brujas, todo está tallado con la razón de la certeza, y tejido con el hilo de la fantasía. De novela histórica puede ser calificada esta Halconera de Hita que nos entrega Beatriz Lagos, un tipo de literatura tan de moda, tan querida también, y tan interesante. Una novela histórica surgida de la entraña misma de la Alcarria.

Sin duda podemos calificar de “novela histórica” a esta que nos viene ahora a las manos. Aunque los avatares de la anécdota llevan a su protagonista por tierras de Castilla, Galicia y Portugal, siempre con el referente picudo y alzado de Hita en el horizonte, en su ánima está toda la vida de la Península Ibérica en el último decenio del siglo XV. Es el momento de la expulsión de los judíos, y aquí se palpa con certeza, con calor y humanidad plenas el sacrificio y la angustia de estos españoles que tuvieron que dejar de serlo de la noche a la mañana. En ese instante de la historia clavada, la autora pone además su saber en torno a la caza, a la cetrería, a las fiestas medievales, a los conjuros y hechicerías… y siempre el corazón humano cierto y firme, labrado como en mármol imperecedero. De esta Halconera de Hita puede decirse que es una novela histórica nacida de la tierra alcarreña, y que muy pocas más de las novelas hasta ahora escritas habían dado razón tan clara de esta tierra. No puede dejar escapar la ocasión de leerla todo aquel que tenga un mínimo de querencia por su tierra, o un ápice de interés por el mundo crucial del otoño de la Edad Media que aquí palpita.

Beatriz Lagos, la autora

Y ya para terminar este comentario que es anuncio y ofrecimiento, decir algo de la autora, de Beatriz Lagos que es muy conocida entre nosotros, porque está curtida en tareas literarias añejas, y ha vivido y palpitado en nuestras alcarrias. Nacida en Argentina, y nacionalizada estadounidense, reside actualmente en California, pero ha vivido muchos años en España, en Hita concretamente (no es extraño que conozca tan bien el entorno). Autora de varios libros de poesía, se dedica a la coordinación de acontecimientos culturales en universidades de la costa oeste de Estados Unidos, y nos ha asegurado hace poco que prepara, con esta que nos entrega ahora, una trilogía de novelas sobre la Hita del medievo con mujeres por protagonistas. El éxito no lo puede tener mejor asegurado. Y a las presentaciones que va a hacer de su obra, seguro que no van a faltar admiradores de su obra, de Hita y de este tejer y destejer de la historia de la Alcarria en que andamos unos y otros, aun sin quererlo, metidos siempre.