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junio 14th, 1985:

Un encuentro de medievalistas

 

Con motivo del IX Centenario de la Reconquista de Guadalajara, que se conmemora exactamente en este mes de junio, y entre los muchos actos que diversas agrupaciones han venido realizando a lo largo del presente año, la semana próxima va a tener lugar en nuestra ciudad un nuevo, e importante acontecimiento cultural que dotará de nuevas dimensiones a este hecho singular que conmemoramos. Se trata de la celebración del II Encuentro de Historiadores de la provincia de Guadalajara, y del I Simposio de Medievalismo Alcarreño, y que a pesar de reunir ambos hechos a las mismas personas, en los mismos días y bajo el mismo techo, tienen por contenido unas muy diversas temáticas, que conviene analizar brevemente.

Uno dé los temas culturales que en los últimos años, se han «disparado» de forma asombrosa y afortunada, ha sido el del interés por la historia y las raíces auténticas que los pueblos, las personas y las instituciones guardan en su memoria pretérita. Guadalajara ha visto también que ese interés se ha despertado entre sus gentes, y un modo vario y polifacético de demostrarlo ha tenido, en todo caso, eco y noticia en estas páginas. En la doble vertiente de las personas dedicadas a la investigación, y las deseosas de recibir más y más información en este campo, el interés por la historia de Guadalajara se ha multiplicado en muchos puntos. Desde los siglos remotos (en que Guadalajara ya era calificada de «Atenas Alcarreña», porqué en ella ‑unas cuantas personas se habían dedicado al estudio de la historia de la ciudad) hasta nuestros días, la situación de investigadores y curiosos ha cambiado mucho. En, el siglo XVI, personas como Francisco de Medina y Mendoza, o Alvar Gómez de Castro, incluso el propio cuarto duque del Infantado, don Iñigo López de Mendoza, dedicaron sus horas y sus trabajos a la investigación sobre el pasado alcarreño. Y en el siglo XVII fueron Francisco de Torres, Hernando Pecha, o Alonso Núñez de Castro quienes hicieron lo mismo, con mayores vuelos y mejores recursos. Pero en todo caso, nunca más de tres personas por siglo, lo cual ya es absolutamente demostrativo de lo que realmente interesaba a los alcarreños los sucesos de su propia historia

Aunque no con exageración. La situación cambió en este siglo, y a finales del pasado, con la dedicación de una mayor porción de personas a la investigación de los asuntos históricos de Guadalajara y su tierra. Y aunque en este lugar sería imposible citar a todos, en una primera línea no podemos olvidar las figuras de Layna Serrano, Juan Catalina García López, Mayoral, Diges Antón, Pareja Serrada, Perruca, Montero, Cordavias, y tantos otros, por no mencionar sino a los ya fallecidos. La situación, en los últimos ocho o diez años, ha dado un giro radical; el cambio que se ha operado en el interés por la investigación ha sido capital, y hoy no es exagerado decir (y en la semana próxima lo hemos de ver directamente) que son cientos de personas las que, de un modo u otro, están trabajando, estudiando, investigando y alentando los estudios históricos en tomo a Guadalajara.

Por, otra parte, no ha sido solamente el «boom» de los historiadores, de los estudiosos el que se ha producido en estos últimos tiempos en nuestra provincia. Es la otra faceta, la meramente receptiva, o «consumidora» de esta cultura histórica, la que ha supuesto también un cambio radical y positivo. Cuando hace, no ya siglos, sino solamente unas decenas de años, era impensable que acudieran las gentes en decenas a oír a alguien que no fuera un clérigo o un prestidigitador famoso, hoy esto ocurre, y no sólo en la ciudad de Guadalajara en la culta Sigüenza o en la noble Molina, sino, en cualquiera de nuestros más apartados y olvidados pueblecillos: a la gente le interesa oír hablar de cosas de historia, de artá y de costumbres, que estén más o menos relacionadas con la tierra en que viven. Y para ello se dejan otras cosas, un rato de barra, una película de televisión, o lo que sea, por acudir a oírlo. Este es otro fenómeno absolutamente nuevo y propio de nuestros días. Y es, además, plenamente positivo.

En la reciente campaña que la Excma. Diputación Provincial, a través de su Institución Provincial de Cultura «Marqués de Santillana», ha realizado en buen número de pueblos de Guadalajara, tratando de dar a conocer, por medio de charlas, diapositivas, etc., la historia de esos mismos pueblos, de sus comarcas, o de sus personajes, la asistencia ha sido masiva y el interés subido. Ejemplos como El Casar, Horche, Jadraque, Brihuega, Pastrana, Albalate, Cogolludo y Sigüenza han sido bien demostrativos. La historia ha pasado de ser una pesada asignatura escolar, un «rollo inaguantable», a un motivo de interés en amplios sectores de población, que desean estar informados sobre ella.

En la próxima semana, y al llamado también de la Institución Cultural «Marqués de Santillana», se reunirán en Guadalajara todas estas decenas de personas que hoy trabajan, estudian y se preocupan por conocer más y mejor, y por dar a conocer a amplios niveles, eso tan general e inconcreto, pero siempre tan interesante y hermoso como es «la historia de Guadalajara». En este II Encuentro de Historiadores de la provincia, todos ellos tomarán nuevamente contacto, reforzarán lazos de amistad e interés, y sobre todo, se comunicarán sus experiencias de trabajo, y expondrán los problemas que les acucian en orden a la realización de su misión, que en la mayor parte de los casos (y esto conviene que se sepa) está ínfima o nulamente recompensada, y aun en algunas situaciones se tropiezan (¡en estos últimos lustros del siglo XX!) con trabas y dificultades que no debieran existir.

La segunda parte o faceta de este acontecimiento cultural que tendrá por sede física a Guadalajara la semana próxima, es el Simposio de Medievalismo Alcarreño, que se celebra por primera vez, y que viene a ser el intento de cuajar, para tiempos futuros, un Congreso de Historia Provincial, en el que no sólo se hable de problemas, de soluciones, de ayudas, o se estrechen lazos de amistad, sino que, dando un paso más de efectividad, se ofrezca al mundo científico las realizaciones de un trabajo dedicado a la investigación sobre el pasado alcarreño. En este sentido, el Simposio se dedica este primer año a los temas de Edad Media, dada la coincidencia de este IX Centenario de la Reconquista que ahora celebramos. La cantidad y calidad de trabajos recibidos, y que durante el próximo fin de semana se irán dando a conocer en los locales sede del Simposio, en el Colegio Provincial de San José, hacen que este Encuentro y Simposio tengan garantizado su éxito y que, ya de antemano podamos asegurar que para quienes escuchen o dentro de unos meses lean estos trabajos, estará todavía un poco más cercana y aclarada la Historia medieval de Guadalajara.

Personalmente, creo que estos actos que en los próximos días 21 y 22 de junio van a celebrarse en Guadalajara, contribuirán de forma auténtica, seria y útil, a mejorar el nivel cultural de Guadalajara, a conocer mejor nuestra tierra, y, en definitiva, a que los pasos en pro de su defensa y promoción sean más largos y firmes. Será, en definitiva, otro modo y otro estilo para volver a recordar, una vez más, que en este año de 1985, son ya nueve siglos de cultura castellana y occidental los que Guadalajara ciudad y toda su comarca vienen contando. Y dentro de ellos, como es lógico, caben muchas cosas…